Estamos en otoño. Hace dos días estábamos en la piscina en bañador y, sin saber cómo, ya estamos otra vez bien instalados en el trabajo, el despertador y los días grises y lluviosos.
Estos cambios nos trastocan y pasan factura, pues desgraciadamente, los humanos conforme nos hemos ido alejando de la naturaleza, hemos ido perdiendo la capacidad de adaptarnos a las distintas etapas del año y las diferencias que las caracterizan. Hemos perdido flexibilidad, cada vez más somos más rígidos física, emocional y mentalmente.
El otoño tiene sus características y puede afectar a las personas de la siguiente formas Sigue leyendo